Comerciantes habían sido notificados en reiteradas oportunidades
A fin de recuperar espacios públicos que eran ocupados por comerciantes de manera reincidente, personal de la Municipalidad Provincial de Trujillo clausuró tres locales comerciales que invadían las zonas de retiros o veredas y pistas en las cuadras 10 y 11 de la avenida Perú.
“Los locales que estamos cerrando son los que han reincidido y no acataron la autoridad. Básicamente lo estamos haciendo para que regularicen en el plazo de 30 días y puedan reabrir con las medidas de orden y seguridad que corresponde”, declaró el gerente de Desarrollo Económico Local de la MPT, Eduardo Azabache Alvarado.
Este cierre temporal obedece a una serie reiterada de operativos de sensibilización e inspecciones y amonestaciones que realizaron los fiscalizadores de la Subgerencia de Licencias de la MPT, meses atrás.
Sin embargo, los propietarios de estos locales hicieron caso omiso a la llamada de atención del personal municipal. Por ello, se procedió a efectuar la medida cautelar de clausura temporal por 30 días hábiles, según Resolución Nº 528-2011-MPT, con el fin de que regularicen su estado de informalidad.
Los establecimientos clausurados están ubicados en la Av. Perú 1039, 1126 y 1144. “Hemos observado hace dos meses que estos locales, como otros, han venido cometiendo la infracción B-324, es decir, ocupan en forma ilegal el área de retiro de la vía pública para exhibir sus productos”, complementó Azabache Alvarado.
Los propietarios de los locales comerciales, al notar la presencia de los efectivos municipales, de inmediato guardaron las motocicletas que invadían la vía pública, obstaculizando el transitar de los peatones y creando condiciones de alta inseguridad, pero ya era tarde, por lo que se tomaron las medidas para mantener el principio de autoridad y reinstalar el orden, que es la función de la Municipalidad Provincial de Trujillo.
En el operativo participaron fiscalizadores y personal de la Subgerencia de Ejecución Coactiva, agentes de Seguridad Ciudadana y de la Dirección de Robo de Vehículos (Dirove), quienes, a su vez, revisaron las motocicletas que se encontraban en las zonas de retiro para verificar si estaban requisitoriadas.
Si los infractores abren sus locales dentro de los 30 días de suspensión, estarían cometiendo desacato y se harían acreedores a una multa de 15 mil soles. Si pasado los 30 días reinciden en la conducta infractora, se aplicaría el principio de gradualidad de la sanción y ya no sería un cierre temporal sino definitivo.