El alcalde (e) de la ciudad, Carlos Burmester Landauro, en representación del titular, César Acuña Peralta, participará en la marcha cívica de sensibilización contra la delincuencia que genera inseguridad entre el vecindario de Trujillo metropolitano.
El burgomaestre en ejercicio, por licencia del titular, respondió favorablemente a una invitación que hizo el regidor Daniel Salaverry Villa, tras informar que la ciudadanía organizó la marcha contra la violencia, sin ningún matiz político.
Sin embargo, Burmester fue claro en precisar que en caso de registrarse algún atisbo político, él se retiraría de la marcha. Para mayor confianza del alcalde, el regidor Salaverry dijo que lo acompañará y que también optaría por retirarse si, efectivamente, la manifestación tomara otro cariz.
La marcha es organizada por la sociedad civil, porque se siente afectada en su seguridad. Está programada para el sábado 10 de noviembre. Allí, los representantes de instituciones y ciudadanos asistentes harán sentir su protesta contra la delincuencia y accionar de las bandas delictivas, que cuentan con muchos de sus integrantes en libertad.
Anunciaron la participación de instituciones educativas, juntas vecinales, Cámara de Comercio, Arzobispado Metropolitano, Policía Nacional, Ejército Peruano, Ministerio Público y Poder Judicial, entre otras instituciones. La única persona que haría uso de la palabra, sería el arzobispo metropolitano de Trujillo, monseñor Miguel Cabrejos Vidarte.
En sesión ordinaria del Concejo, realizada el miércoles, el alcalde César Acuña Peralta, debidamente informado de esta expresión popular contra la violencia, pidió declarar en emergencia la seguridad ciudadana en Trujillo metropolitano, para hacer la compra de motos y vehículos necesarios para combatir este mal.
El burgomaestre en ejercicio, por licencia del titular, respondió favorablemente a una invitación que hizo el regidor Daniel Salaverry Villa, tras informar que la ciudadanía organizó la marcha contra la violencia, sin ningún matiz político.
Sin embargo, Burmester fue claro en precisar que en caso de registrarse algún atisbo político, él se retiraría de la marcha. Para mayor confianza del alcalde, el regidor Salaverry dijo que lo acompañará y que también optaría por retirarse si, efectivamente, la manifestación tomara otro cariz.
La marcha es organizada por la sociedad civil, porque se siente afectada en su seguridad. Está programada para el sábado 10 de noviembre. Allí, los representantes de instituciones y ciudadanos asistentes harán sentir su protesta contra la delincuencia y accionar de las bandas delictivas, que cuentan con muchos de sus integrantes en libertad.
Anunciaron la participación de instituciones educativas, juntas vecinales, Cámara de Comercio, Arzobispado Metropolitano, Policía Nacional, Ejército Peruano, Ministerio Público y Poder Judicial, entre otras instituciones. La única persona que haría uso de la palabra, sería el arzobispo metropolitano de Trujillo, monseñor Miguel Cabrejos Vidarte.
En sesión ordinaria del Concejo, realizada el miércoles, el alcalde César Acuña Peralta, debidamente informado de esta expresión popular contra la violencia, pidió declarar en emergencia la seguridad ciudadana en Trujillo metropolitano, para hacer la compra de motos y vehículos necesarios para combatir este mal.


