“Los crímenes no deben quedar impunes”, señala
NO SE CALLA. Que se investigue y condene el genocidio de Bagua, sobre todo a quienes ordenaron la muerte de nativos, así como la censura al presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simón Munaro, y a la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas, por ser los responsables políticos de los luctuosos sucesos en la selva, pidió el domingo César Acuña Peralta, alcalde de la Municipalidad Provincial de Trujillo y presidente del partido político Alianza Para el Progreso (APP), al retornar de España.
Indicó que los ministros Yehude Simon Munaro y Mercedes Cabanillas demostraron incapacidad para resolver la demanda de las poblaciones nativas y tras más de 50 días de tomada la carretera restablecieron el tránsito en un enfrentamiento entre peruanos que enlutó al país, por la muerte de nativos y policías.
Acuña Peralta manifestó que si estos sucesos hubieran ocurrido en otro país ya hubieran rodado las “cabezas” responsables. Sin embargo, aquí en el Perú los ministros no quieren reconocer su responsabilidad política. Ahora queda la censura que debe ser acordada en el Congreso de la República, por lo que pidió a los parlamentarios aprobar tal censura.
El burgomaestre de Trujillo y máximo líder de APP indicó que el primer ministro Simon pretende subsanar su error yendo a dialogar con los nativos, pero la pérdida de vidas humanas es irreparable y esto merece sanción a sus responsables. Además, dialogar con un primer ministro que dejará el cargo pronto no tiene garantía para que se consoliden los acuerdos a que se llegue, acotó.
El presidente Alan García debe ordenar una profunda investigación para sancionar a quienes ordenaron atacar a los nativos, que generó incluso la reacción de ellos contra los policías que no estaban bien preparados para disuadir este tipo de manifestaciones. Aquí hay también responsabilidad que recae en la ministra del Interior, por más que quiera negarlo, como lo ha hecho.
El también presidente de la Asociación de Municipalidades del Perú (AMPE), declaró que el Gobierno Central debe considerar a los alcaldes como interlocutores válidos en la solución de los problemas, porque son ellos los que conocen más de cerca sus problemas y necesidades, y de alguna u otra forma conocen más las aspiraciones de sus comunidades. En los sucesos de Bagua en ningún momento el Gobierno consultó y dialogó con los alcaldes de la Amazonía.
Ha quedado demostrado que los gobierno regionales son inoperantes para tratar de solucionar los conflictos sociales. Por eso, reiteró que el Gobierno Central debe tener más consideración a los alcaldes, en vez de marginarlos, y dar mayor apoyo a los gobiernos municipales del país.
Indicó, finalmente, que el presidente Alan García y el presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, en lo que va de este gobierno nunca han llamado al diálogo a los alcaldes, pero sí lo hace mensualmente con los presidentes regionales, en Palacio de Gobierno, reuniones que no han tenido ningún resultado positivo para lograr el desarrollo y la descentralización del país.


