Por Gloria Montenegro Figueroa
Hace 417 años nació en Checoslovaquia Juan Amós Comenio. El apellido Amós es de origen judío, Komenshi de donde su familia fue originaria, éste se tradujo al latín como Comenius, posteriormente se tradujo al español como Comenio. Estudió la historia de los pueblos y a los clásicos latinos y griegos; se formó en la Universidad de Herborn y en la Universidad de Heidelberg, siendo excelente alumno. Fue un hombre modesto en su forma de ser, de vestir y de actuar, un hombre de un gran corazón y de una inmensa riqueza espiritual y fuerza moral. Así describen los historiadores a Juan Amós Comenio, sobresaliente pedagogo, escritor, teólogo y filósofo denominado "El Maestro de las Naciones".
A lo largo de su vida vivió en Polonia, los Países Bajos, en Amsterdam, Inglaterra, Alemania y Suecia, desarrollando actividades para la Unión de los Hermanos Checos y escribiendo libros de pedagogía, teología y filosofía. En Amsterdam publicó su obra "Didáctica Magna", en la que desarrolló la idea de la enseñanza universal, una educación de calidad con equidad, ordenada y sin discriminación alguna, esto llevaría a la verdadera reforma de la sociedad.
A partir de este gran maestro, se ubica un nuevo pensamiento pedagógico, ideas y doctrinas de elevado sentido humanista, priorizando, ante todo, el valor de la educación en el desarrollo humano, valorando a la persona como el eje de su formación, se reconoce al hombre como auténtico forjador de su destino. Promueve la eliminación de los castigos corporales, coacciones o manipulaciones, evidenció que el centro del sistema escolar no era el maestro, considerado así en ese entonces, sino el alumno y su voluntad como punto de partida para el crecimiento espiritual, moral, intelectual y emocional, y, además, advierte sobre las condiciones de un ambiente propicio para este desarrollo.
Su formación intelectual le ayudó a constituir una nueva visión para educar a la juventud libre y responsable de su libertad, promotor de aprender haciendo, la teoría unida a la práctica y el maestro como ejemplo vivo en las aulas y fuera de ellas. Debido a que Comenio fue víctima de la Guerra de Treinta Años, pensó que la educación era el mejor medio para mejorar la comprensión entre los pueblos y lograr la paz social. Admirador de Erasmo Desiderio, humanista holandés quien sostuvo que la educación debe comenzar en la cuna y que debe respetarse la progresiva maduración de cada niño, etapa propicia para la disciplina, el arte y los oficios como entretenimiento. Reconoció a Martín Lutero, otro humanista de cuyo trabajo surgió la educación pública. Se ocupó también de l a educación de la mujer como factor fundamental del desarrollo de la familia y la sociedad, vale decir, hace siglos que se evidencia el rol de la mujer en el progreso de los pueblos, sin embargo, el mayor analfabetismo en el mundo recae en las mujeres.
Habló del entendimiento como el proceso de enseñar a observar, pues la observación es una cualidad que nos lleva a comprender y así no olvidar lo aprendido. Asimismo, menciona que la esencia del alma se forma por el entendimiento, la voluntad y la memoria; el entendimiento es saber diferenciar las cosas; la voluntad es la capacidad de seleccionar las buenas de las dañinas y la memoria guarda para el futuro todo aquello que fue objeto de entendimiento y de voluntad. Este proceso se llama conciencia.
Que todos tomemos conciencia del valor de la educación para la humanidad y reconozcamos al maestro en su verdadera dimensión. Feliz día a todos los maestros.
Hace 417 años nació en Checoslovaquia Juan Amós Comenio. El apellido Amós es de origen judío, Komenshi de donde su familia fue originaria, éste se tradujo al latín como Comenius, posteriormente se tradujo al español como Comenio. Estudió la historia de los pueblos y a los clásicos latinos y griegos; se formó en la Universidad de Herborn y en la Universidad de Heidelberg, siendo excelente alumno. Fue un hombre modesto en su forma de ser, de vestir y de actuar, un hombre de un gran corazón y de una inmensa riqueza espiritual y fuerza moral. Así describen los historiadores a Juan Amós Comenio, sobresaliente pedagogo, escritor, teólogo y filósofo denominado "El Maestro de las Naciones".
A lo largo de su vida vivió en Polonia, los Países Bajos, en Amsterdam, Inglaterra, Alemania y Suecia, desarrollando actividades para la Unión de los Hermanos Checos y escribiendo libros de pedagogía, teología y filosofía. En Amsterdam publicó su obra "Didáctica Magna", en la que desarrolló la idea de la enseñanza universal, una educación de calidad con equidad, ordenada y sin discriminación alguna, esto llevaría a la verdadera reforma de la sociedad.
A partir de este gran maestro, se ubica un nuevo pensamiento pedagógico, ideas y doctrinas de elevado sentido humanista, priorizando, ante todo, el valor de la educación en el desarrollo humano, valorando a la persona como el eje de su formación, se reconoce al hombre como auténtico forjador de su destino. Promueve la eliminación de los castigos corporales, coacciones o manipulaciones, evidenció que el centro del sistema escolar no era el maestro, considerado así en ese entonces, sino el alumno y su voluntad como punto de partida para el crecimiento espiritual, moral, intelectual y emocional, y, además, advierte sobre las condiciones de un ambiente propicio para este desarrollo.
Su formación intelectual le ayudó a constituir una nueva visión para educar a la juventud libre y responsable de su libertad, promotor de aprender haciendo, la teoría unida a la práctica y el maestro como ejemplo vivo en las aulas y fuera de ellas. Debido a que Comenio fue víctima de la Guerra de Treinta Años, pensó que la educación era el mejor medio para mejorar la comprensión entre los pueblos y lograr la paz social. Admirador de Erasmo Desiderio, humanista holandés quien sostuvo que la educación debe comenzar en la cuna y que debe respetarse la progresiva maduración de cada niño, etapa propicia para la disciplina, el arte y los oficios como entretenimiento. Reconoció a Martín Lutero, otro humanista de cuyo trabajo surgió la educación pública. Se ocupó también de l a educación de la mujer como factor fundamental del desarrollo de la familia y la sociedad, vale decir, hace siglos que se evidencia el rol de la mujer en el progreso de los pueblos, sin embargo, el mayor analfabetismo en el mundo recae en las mujeres.
Habló del entendimiento como el proceso de enseñar a observar, pues la observación es una cualidad que nos lleva a comprender y así no olvidar lo aprendido. Asimismo, menciona que la esencia del alma se forma por el entendimiento, la voluntad y la memoria; el entendimiento es saber diferenciar las cosas; la voluntad es la capacidad de seleccionar las buenas de las dañinas y la memoria guarda para el futuro todo aquello que fue objeto de entendimiento y de voluntad. Este proceso se llama conciencia.
Que todos tomemos conciencia del valor de la educación para la humanidad y reconozcamos al maestro en su verdadera dimensión. Feliz día a todos los maestros.


