•Presidente de AMPE, César Acuña, señala que ellos son el núcleo de la democracia
•Mostró preocupación porque muchos alcaldes no son recibidos por los ministros y tienen que esperar dos o tres días para lograr una cita
El presidente de la Asociación de Municipalidades del Perú (AMPE), César Acuña Peralta, pidió en forma enérgica, el lunes, que el Gobierno Central deje la indiferencia y trabaje coordinadamente con los alcaldes, porque son las municipalidades los núcleos de la democracia y es con ellas con quien tiene que trabajar en la solución de los problemas y necesidades de los pueblos.
Si es cierto el anuncio que el Gobierno Central transferirá 432 millones de soles a las municipalidades, para disminuir el efecto de la crisis económica mundial, no debió esperar que se convoque a una marcha de alcaldes para este martes 14, para recién tomar esa decisión, dijo el también alcalde de Trujillo.
Manifestó que de todas maneras habrá marcha pacífica de los alcaldes que vienen de diferentes regiones del país, quienes previamente, en asambleas regionales, han acordado pedir diálogo al Gobierno Central, pues desde lo que va de este gobierno aprista en ningún momento el presidente García ha dialogado con los gobiernos locales.
“Debe –el presidente García– entender que debe existir una real articulación del gobierno en el país, sin embargo, no lo hay. El presidente García y los presidentes del Consejo de Ministros hasta ahora han preferido dialogar con los presidentes de los gobiernos regionales, menos con los alcaldes. Esto se llama marginación o exclusión, pese a haber sido elegidos por el pueblo”, reclamó.
Sostuvo que es un error que el Gobierno Central prefiera dialogar con los gobiernos regionales y dejar de lado a los gobiernos locales, que son los núcleos de la democracia, y, por lo tanto, son los organismos que están más cerca de la gente pues son los que más conocen de sus problemas y necesidades.
Espera –dijo– que no siga lo que ocurrió con Jorge del Castillo y luego con Yehude Simon, que en calidad de primeros ministros del Gabinete cerraron el diálogo a los alcaldes y prefirieron, sobre todo este último, hacerlo con sus amigos, los presidentes regionales. Era como un club de amigos, García dialogaba con Simon y éste con sus amigos presidentes regionales, señaló.
Mostró su preocupación porque los alcaldes, especialmente los de pueblos alejados, tienen que viajar a Lima y estar dos o tres días para conseguir cita con algún ministro, al final muchas veces no son atendidos. Esto no puede seguir así, tiene que haber diálogo. El Gobierno debe buscar un mecanismo para que los alcaldes sean recibidos de inmediato en los ministerios, agregó.
Acuña Peralta, por otro lado, indicó que el presidente Alan García al anunciar una bonificación ampliatoria por fiestas patrias a los trabajadores públicos, ha creado un gran problema en las municipalidades, pues la mayoría no tienen recursos económicos. “Debió destinar una partida especial para el pago del adicional de este aguinaldo, teniendo en cuenta que las municipalidades elaboraron su presupuesto el 2008 y que no podrán atender este beneficio económico”.
Mientras el Gobierno Central privilegia a los gobiernos regionales, otorgándoles dinero para las gratificaciones de sus trabajadores con dinero del Fondo Nacional de Inversiones Regionales y Locales (FONIPRELL), a los gobiernos locales les deja la opción de hacerlo. Todos los trabajadores son iguales y deberían recibir el mismo beneficio y no dejarlo como opcional. Lo que pretende Alan García es enfrentar a los trabajadores con sus alcaldes, declaró.
“Por eso, exigimos diálogo con esta marcha pacífica, porque nos hemos cansado de pedirlo por escrito. Vamos a ir a Palacio de Gobierno para dialogar con el presidente García y creo que no nos va a desairar. Luego marcharemos al Congreso de la República”, anunció el presidente de las municipalidades del Perú.
Con la manifestación exigimos al Ejecutivo una ley especial de restitución de los recursos del Fondo de Compensación Municipal –Foncomun– y canon, que fueron recortados abruptamente, pues afecta la ejecución de obras públicas presupuestadas.
El problema es aún más grave en las municipalidades alejados, donde la única fuente de inversión para las obras son los recursos del Foncomun, por lo cual no cumplirán con varios de sus compromisos en temas de obras, servicios públicos, seguridad ciudadana y limpieza pública; ello generará diversos conflictos sociales, indicaron los alcaldes presentes.


