Pero no retorna aun a su domicilio
Después de tres días de intensa búsqueda de sus familiares, a través de los medios de comunicación masiva, por fin apareció una de las hijas de la anciana Eufemia Santillán Polo, que fue encontrada desamparada en la vía pública, frente al terminal terrestre de los buses a Chimbote, en la Av. La Marina.
Fredesvinda Valderrama Santillán es la hija mayor de doña Eufemia, quien la puso en un bus en Guadalupito con rumbo a Trujillo, donde María Cristina Rojas Santillán, otra de sus hijas, debía recibirla para llevarla al oculista. Lamentablemente, en el terminal de los buses a Chimbote nadie la esperaba y doña Eufemia tuvo que permanecer 24 horas a la intemperie.
Gracias a una llamada de un trabajador de la Empresa América Express a Radio Programas del Perú, informando lo sucedido, intervinieron los agentes de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad Provincial de Trujillo quienes inmediatamente fueron en apoyo de la abuelita.
La llevaron al hospital Regional, donde pasó la noche. Luego la trasladaron a la base de Seguridad Ciudadana, donde le brindaron alimentos y un lugar para dormir, mientras hacían los trámites para encontrar un albergue temporal y/o encontrar a sus familiares.
Cabe lamentar la poca solidaridad de instituciones trujillanas con respecto a estos casos, al poner trabas para albergar a la “abuelita”. Felizmente existen instituciones como Seguridad Ciudadana de la MPT, Radio Programas del Perú y otros medios de comunicación que se solidarizaron con este caso.
Fredesminda Valderrama Santillán tiene 68 años, sin saber ni leer ni escribir, al no recibir noticias de la llegada de su madre al destino previsto, viajó a la ciudad de Trujillo en busca de su madre. Ya en la ciudad recorrió los hospitales sin dar con ella. Después de dos días de búsqueda y luego de preguntar en la empresa donde la había embarcado, le comunicaron que los agentes de Seguridad Ciudadana de la MPT lo habían encontrado.
Finalmente, doña Eufemia, acompañada de su hija, regresó a Guadalupito, con la esperanza de que en alguna oportunidad pueda regresar e iniciar el tratamiento de sus ojos.


