15 abril 2014

Más kioscos escolares fueron encontrados con observaciones sanitarias

En nueva intervención de Subgerencia de Salud de la MPT


En defensa de la salud de los alumnos, la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) sigue realizando intervenciones sanitarias a kioscos escolares para hacer cumplir la Ordenanza Nº016-2004/MPT, que regula el uso obligatorio de carnet de sanidad en personas que manipulan alimentos, y la Resolución Ministerial Nº1653-2002-SA-DM.
Esta vez lo hizo en ocho instituciones educativas de Trujillo distrito, encontrando en cuatro de ellas infracciones a las normas sanitarias vigentes.
Las instituciones educativas intervenidas fueron: Modelo, Ricardo Palma, Belén, Antonio Raimondi, Santa Rosa, Víctor Andrés Belaunde, Marcial Acharán y San Juan. De acuerdo al informe, en el colegio Belén aún no funciona el kiosco, en tanto que en Marcial Acharán y Víctor Andrés Belaunde no se levantaron actas de constatación.
En la I.E. Santa Rosa, Mariela Zavaleta Rodríguez, conductora del kiosco de primaria, fue notificada por las infracciones E-111, por no tener elementos de protección a los alimentos; la E-120, por no tener recipientes para desperdicios; y la E-131, por no tener carné de sanidad. En el mismo colegio, la conductora del kiosco de secundaria, Liliana Díaz Alcántara, incurrió en iguales infracciones. Cada infracción se sanciona con el 10% de la UIT.
En la I.E. Modelo, la conductora del kiosco, Flor de María Ruesta Tallado, cometió las infracciones E-109 y la E.131, por no tener elementos de protección para la exhibición de alimentos.
El conductor del kiosco escolar N° 1 de la I.E. Antonio Raimondi, Larry Alcántara Díaz, incurrió en la infracción codificada como el E-131, por no tener carné de sanidad. En este caso, la infracción es sancionada con el 10% de la UIT; y en el kiosco 2, la conductora, Inés Paredes Yupanqui, registró las infracciones E-131 y E-120.
También, en el Antonio Raimondi, en el kiosco 2 se aplicó la infracción E-121, por encontrarse roedores; la E-104, por mal almacenamiento, que se sancionan con el 20% de la UIT, y la infracción E-122, por tener el local en pésimas condiciones, que tiene una sanción del 30% de la UIT.

La conductora del kiosco de la I.E. Ricardo Palma, María Novoa Galvanapón, cometió las infracciones E-131 y E-111, ambas se sancionan con el 10% de la UIT; y la infracción E-121, por tener insectos en el local, con una sanción del 20% de la UIT. Allí no tenían protección para la manipulación de los alimentos y carecían de carné sanitario.